JAF

Juan Angel Fernández (JAF para la firma) ha trabajado en los últimos años como coordinador de Cultural Albacete. Estaba destinado allí con un contrato de cargo de confianza del anterior alcalde, Pérez Castell. Los cargos de confianza se rescinden cuando el cargo del que dependen cesa. El siguiente cargo puede renovar ese contrato o hacer efectiva su rescisión. Y en el caso de JAF, la nueva alcaldesa, o quien sea, ha decidido cesarlo. Bien empezamos. Porque JAF ha realizado un trabajo ímprobo en su labor dentro de Cultural Albacete. Un trabajo sin horas, con esfuerzo, con ilusión y entusiasmo. Y muchos no entendemos bien el porqué de apartarlo de su función, dándose además la circunstancia de que Juan Ángel dio un salto sin red laboral respondiendo al llamado de unos proyectos en los que creía. Así le pagan. Y por supuesto me da lo mismo saber la causa y la persona concreta que toma la decisión en esos puzles oscuros de los nombramientos. Unos dicen que lo ha vetado el afamado cortador de cabezas de palacio, otros que el pundonoroso limpiador de perezcastelismos. Puede incluso que nada de eso, sino que ha aparecido otro al que había que colocar o que JAF no tenía más apoyo y simpatía que el desplazado Castell.
Da igual, ya digo. El caso es que duele ver el modo en que se responde al esfuerzo en las instituciones. Y entretanto, en el ayuntamiento, en la diputación, en delegaciones, etc., hay gente que no le da un palo al agua y a la que no le pasa nada de nada. Afirmo por cierto, con claridad que no hablo de todos, sino de algunos. Pero esos algunos le pueden echar todo el morro que les pida el cuerpo y no hay quien les diga ni mú. Será legal, serán las normas, pero no es justo. Y lo que es más grave, es una forma de proceder que socava la afectividad de la actuación de las instituciones públicas que pagamos todos. Yo trabajo en la empresa privada y me cuesta entender estas cosas. En mi empresa el que le echa morro se marcha, y el que se esfuerza y trabaja para hacer las cosas bien, mejora y prospera. Y para conservar a ese trabajador y favorecer su prosperidad en la empresa, no nos importa ni de quien es amigo, ni su pensamiento político ni ningún otro condicionamiento. Es así de sencillo. Pero en la función pública y en la política van a acabar por convencernos de que es imposible. Y no cabe decir aquello de “con su pan se lo coman”, porque es el pan de todos nosotros. Muchos los sentimos por JAF. Y muchos también, de nuevo, por nuestras instituciones.
3 comentarios
guayo -
http://juanangelfernandez.blogspot.com/
Besos
guayo -
Dime tu a mi quien habria organizado los festivales de jazz de los ultimos años al nivel de Marcus Miller, quien habria traido lo mejorcito en teatro del panorama español al teatro circo, quien se ha desgastado para organizar festivales musicales en albacete, quien ha escrito un libro sobre la musica de albacete... Has sido tu?, pues yo tampoco, sino Jaf. Y el dueño de este blog lo conoce bien y sabe de lo que habla, conoces tu a Jaf?, pues nada, hasta que tu no aportes, la cierras.
elrelentedelaluna -