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El Puente. León Molina

Basura

Basura

Hace unos días, cuando comenzaba la vista del caso de Jaume Matas, todo el PP guardaba silencio, casi nadie quería hacer declaraciones. Esta es una actitud cobarde y más bien falta de vergüenza. Se escudaban en el respeto a los jueces y el proceso judicial. Claro que esta actitud se lleva a rajatabla cuando es con los propios, peor no cuando sucede con los que son considerados enemigos, pues por ejemplo bien que se han  puesto las botas a declarar sobre los casos que afronta Garzón. Un miembro del PP sí que hizo declaraciones se trata de un ex miembro del equipo de gobierno de Matas que sigue en la política activa en Baleares (no recuerdo el nombre de este tipejo ni me interesa). Este señor, después de expresar su infinito respeto al proceso judicial, soltó algunas perlas y entre ellas una muy significativa, dijo en referencia a las supuestas actuaciones delictivas de Matas que “todos tenemos nuestras cosas”. Me van a perdonar la expresión, pero a mí se me escapó un “las tendrás tú, so cabrón”. Es el colmo de la desfachatez y sinvergüencería. Pues su expresión quiere decir en realidad que puede que Matas haya cometido los delitos que se le imputan, pero como todos somos unos golfos y delincuentes, pues no es tan grave la cosa. Y pájaros como este ocupan consejerías y van en sus coches oficiales rodeados de guardaespaldas cociéndose de gusto de lo importantes que son. Estimado señor cualquiera, ¿cuáles son esas cosas que tiene usted que le hacen restar importancia al choriceo de su estimado Matas?. Sólo puedo decirle que ojalá le pillen y se lleve usted algún disgusto, porque tal como están las cosas, aunque así fuera no sufra que no suele pasar mucho más. Estamos en el peor momento en cuanto a la calidad y vergüenza de nuestra clase política en toda la historia democrática del país (y eso que los gales y roldanes habían puesto el listón muy alto). Siga usted pues en su cargo con su poca vergüenza, que yo seguiré currando. Siga usted con “sus cosas” hasta que le pillen o se escape, pero no arroje usted basura sobre todos nosotros. Y dese unas friegas, que hasta aquí llega su olor.

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