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El Puente. León Molina

2010

Mala mezcla

Mala mezcla

El espectaculo que ha dado el gobierno de Zapatero en el tema de las pensiones ha sido penoso. Un comportamiento chapucero que a los ciudadanos nos infunde, aun,  más desconfianza .  El último sondeo del CIS muestra que la nota que ponen los españoles a los líderes (perdón por la expresión) es de suspenso clamoroso.  Zapatero suspende y aunque en el PP están tan contentos porque van por delante en la intención de voto, Rajoy suspende con peor nota aun. Y todo ello coloca a Rosa Diez como  líder mejor valorado sin sacar tampoco la cabeza del suspenso. La  posición de la Diez parece no obedecer más que al rechazo de la gente a los líderes de los  partidos, porque sigo creyendo que casi nadie sabe decir lo mas mínimo de los programas e intenciones de esta señora.  La ligera subida de IU en la intención de voto debe obedecer a razones parecidas y no es más que recuperación de votos de gentes de izquierdas cabreadas o desencantadas por la política del PSOE. Es decir, estamos ante un país cabreado y desconfiado con sus políticos. No es para menos, dan un espectáculo las más de las veces bochornoso.  Y está claro que el nerviosismo por la situación de crisis económica y el desgaste del partido en el gobierno  no puede ser toda la explicación de esta situación porque la poca valoración afecta por igual al resto de los partidos. Recientemente han habido batacazos de las bolsas porque hay poca confianza hacia la economía española. El tratamiento contra la crisis en base a meter mucho dinero en obra ahora se vuelve contra el gobierno por su endeudamiento y regañado por la UE  tiene que meter la tijera al gasto y recorta sobre todo precisamente en obra pública. De modo que nos movemos entre el cabreo, el desconcierto y el desprecio a unos políticos que además de mostrar que no saben que es lo que hay que hacer (y deberían saberlo, que para eso están ahí) dan la sensación de afrontar la crisis y la triste situación de muchos españoles pensando más en el rédito político de lo que hagan o digan. La situación es  preocupante; Problemas de primera para ser resueltos por políticos de segunda con un público que se creía rico y poderoso y ahora tiene los bolsillos vacios y el miedo metido en el cuerpo. Mala mezcla. 

La calma

La calma

Cae la tarde sobre las montañas que rodean mi casa. Las nubes se deslizan  lentamente en el horizonte y una llovizna intermitente pone gotas de luz en las ramas de los árboles. Bandadas de pájaros van llegando a las ramas que dejaron en la mañana para pasar la noche. De las chimeneas de las casas se elevan tenues hilos de humo. Hace frío, un frío reconfortante, que espabila y aclara la mente. Todo lo envuelve un gran silencio. Es un momento con cierto toque de melancolía. Es un momento para sentir serenidad. Para sentir también, ¿por qué no?, eso que mi amigo Angel llama “celebración”. La alegría de estar vivo, de estar en este mundo lleno de sensaciones. Porque si es cierto que cuando pensamos acerca de nuestro de nuestro mundo encontramos una enorme cantidad de razones para el desasosiego, el enfado y la tristeza, no es menos cierto que la aventura de estar vivo es magnífica. Y para sentir esa magnificencia de la vida no es necesario ser un gran aventurero o dejarse arrastrar por desmedidas pasiones. El atardecer, las nubes que pasan, una frase cálida de alguien que nos quiere, la llovizna poniendo botones de luz en los árboles del jardín… Todo ello podría ser suficiente para sentirnos plenos y con la extraña satisfacción que nos puede embargar por el simple hecho de estar en el mundo, siendo parte del entorno, de la naturaleza, del universo, y de poder contemplarlo todo.  Lo que sucede es que no solemos concedernos ese tiempo y esa calma para ser conscientes de todo ello, para dejar que el mundo nos envuelva y nos  traspase. Y es una pena, porque la calma, la serenidad, la contemplación, puede que nos proporcione algunos de los momentos más placenteros que podamos disfrutar en toda nuestra vida, una vida que rueda loca a velocidades de vértigo por caminos que la mayoría de las veces ni siquiera hemos decido tomar. Esa calma atenta al mundo, considero que debería ser un hábito corriente, mucho más beneficioso que la inmensa gama de actividades de ocio trepidante y caro con que llenamos nuestro tiempo libre.

En ese caso, estoy seguro, muchos de nuestros conflictos se alejarían igual que esa nube que pasa ahora mismo por mi ventana.

El cabañal

El cabañal

El ayuntamiento y el gobierno regional valencianos vuelven a caer en la burda patraña de justificar cualquier  tontuna o burrada que se les haya ocurrido porque según dicen así  lo quiere la voluntad popular. Como si fuera lo mismo haber ganado unas elecciones que llevar razón en todo o como si la voluntad popular de que sean ellos los que gobiernen equivale a que la gente quiera  todo aquello que a ellos se les ocurra.  Ya lo hicieron con la estupidez vergonzosa de aquella ocurrencia de niño tonto de impartir las clases de educación para la ciudadanía en ingles. Dijeron que así lo quería la voluntad popular porque les había votado en la europeas más que a otros partidos.  Ahora emplean el mismo argumento chafardero con el asunto del Cabañal. Grau, el teniente de alcalde de Valencia dice sobre la manifestación de los valencianos en contra de la demolición de medio barrio para hacer una nueva gran avenida: ” bochornoso espectáculo protagonizado por quienes están demostrando una falta absoluta de respeto a la voluntad popular mayoritaria expresada democráticamente en las urnas". O sea, que el haber sido elegido en una votación avala cualquier decisión o iniciativa y que además cualquiera que tenga una opinión contraria, debe callarse porque ofendería esa voluntad popular de la que ellos son dueños.  Les recordare un caso extremo, aunque se que les molesta. Si la voluntad popular y las decisiones o propuestas de los gobernantes fueran lo mismo, el PP puede que estuviera ahora mismo en el poder, pero con apoyo de este partido a la guerra de Irak, resulto que se vio a las claras que esto no es así. El único que no lo vio fue el soberbio Aznar, y así le fue a su príncipe heredero.  Además me da igual, y yo no me callo. Y así afirmo que la destrucción del Cabañal es una burrería de políticos paletos y corruptos al servicio de modelos urbanos  cutres y despersonalizados propios de sociedades incultas, vulgares y alienadas. Claro, que son las que ellos quieren para que les funcione el bussines.  Son zafios y vulgares. El día que nos descuidemos le dan licencia de obras a cualquier amiguete para hacer un centro comercial en la Plaza de la Virgen

Tontuna internacional

Tontuna internacional

La gestión de la política internacional española es una constante fuente de vergüenzas para los españoles que vemos a nuestros políticos de uno y otro signo debatirse en un quiero y no puedo. Se mueven en un afán paranoico por ser alguien importante en el concierto de las naciones. Parece que viviéramos bajo el influjo de un complejo de inferioridad, fruto quizás de los largos años de aislamiento internacional. Y porqué no decirlo, por un reflejo nacionalista de esa “gran nación mundial que fue España” y cuyo papel hegemónico ha quedado grabado en la memoria histórica de este país. Con esta situación en España vemos continuos pasajes algo delirantes y hasta vergonzosos. Con Aznar tuvimos la patética actuación de Perejil y la vergonzosa escena de los pies encima de la mesa en la Casa Blanca, prolegómeno de la foto de las Azores. La derecha dice que con Aznar España tuvo un papel internacional destacado y no cabe duda de ello, pero de auténtica vergüenza. Ahora con Zapa y Moratinos tampoco estamos para tirar cohetes. El primero mendigando una silla en las reuniones internacionales y el segundo con actos tan lucidos como visitar al repugnante dictador ladrón y maltratador de su pueblo Obiang y para mayor adorno de la jugada, acompañándose de Fraga, casi nada. Recientemente al eurodiputado Yáñez, que apoya a la maltratada y clandestina oposición democrática de Cuba, se le negó la entrada en la isla y nuestro ministro (que va a Cuba y no visita a esa oposición) no pasó de una tibia declaración defendiendo el supuesto trabajo por colaborar en la democratización de la isla, sobre la que no se ha conseguido nada en cincuenta años ni se conseguirá mientras los Castro están en el poder (de las reformas anunciadas sólo se ha plasmado en la realidad el permiso para comprar teléfonos móviles, cuando hay y a precios que los cubanos no pueden pagar).  En fin, que para mí que antes de seguir haciendo el tonto en política internacional más le valdría a este país pasar por el psicólogo y aspirar a una discreta normalidad, como hacen por cierto los países que mejor viven de nuestro entorno.

Agresividad

Agresividad

Leí el pasado domingo el artículo del sacerdote Manuel de Diego en este mismo periódico que comienza con su enfado por el hecho de que el ayuntamiento de Logroño ha confeccionado un almanaque en el que el día de los Reyes Magos es llamado Fiesta de la luz. Lo cito a él, no conozco el hecho, que por otra parte me parece una tontería muy al uso de nuestra tontorrona clase política. Lo que me llama la atención del artículo sin embargo es la enésima  constatación de un hecho que quisiera comentar.  Me refiero  al hecho constante y omnipresente de que la fe religiosa de los creyentes, sobre todo si se encuadran en la aceptación de los dogmas de una religión concreta, es un pensamiento agresivo. En el envoltorio de un mensaje de paz, a fin de cuentas siempre nos deja a los no creyentes fuera de cualquier posibilidad de certeza o verdad en el mejor de los casos, cuando no se nos arroja a diversos grados de indignidad y se nos tacha, como hace De Diego, de comisión de fechorías (al edil de Logroño por cambiar el nombre de la fiestas), de insensatos (a los que supuestamente queremos silenciar la palabra de Dios), de desagradecidos (a los que manifestamos que no queremos pertenecer a su iglesia ni a ninguna otra). Contrariamente yo pienso  que a las personas que sostienen supuestas verdades que son contrarias a la razón y a toda evidencia no tengo porqué convertirlas en objeto de mi menosprecio, sino solamente considerarlas personas que comenten un error.  La consideración que haga de ellos vendrá después según su comportamiento, sean creyentes o no.  Y viene todo esto a cuento del cansancio y hartazgo de que determinados creyentes que desean imponer sus supuestas verdades y modos de vida nos tachen a los que no creemos de agresivos cuando defendemos la libertad de toda persona de creer o no creer en aquello que le parezca, eso sí por supuesto, en el ámbito privado sin que sus creencias  tengan por qué afectarnos  o condicionarnos la vida en modo alguno al resto. De modo que yo defiendo una libertad para usted, señor De Diego, que usted usa para mostrarme su desconsideración. No es justo. Claro que la justicia es un concepto racional, no religioso. Ustedes tienen el de “amor”. Pues eso, señor De Diego, ámenos usted un poco.

Carta a los ReyesMagos

Carta a los ReyesMagos

A SS MM Reyes Magos de Oriente: Estimados señores: Por medio de la presente tengo el gusto de hacerles el pedido correspondiente a la programación para nuestras actividades del presente año, habida cuenta, según documentación que obra en su poder, que me he portado de un modo que obtiene una calificación, según el baremo oficial, entre bien y de p.m. En lo tocante a la salud, les pediría que no toquen ustedes el tema ya que me voy apañando y me consta que no tocan ustedes el tema de las lorzas. Sobre dinero, trataremos de tirar con lo que hay, que ya sé que este año están teniendo ustedes  problemas con la producción. Sobre amor, ya les paso yo nota por la línea privada. De modo que ahí va el pedido para nuestra tarea de beneficio público: Me van a poner un collejero automático para arrearle unas cuantas a Moratinos por su visita con Fraga a Obiang. Un matasuegras para ver si despierto al Zapa que está un poquete clisao. Un trepanador reutilizable de la Sta. Pepis para sacarle a Bono la empanada clerical que se la ha incrustado en lóbulo parietal y para implantarle a Pepiño un poco de gracia y de paso hacerle la cirugía estética desde dentro. Si todavía les queda me ponen unas botellas de Quina Santa Catalina para De la Vega, que está que la perdemos. El laboratorio completo del Dr. Probeta para la ministra pija que no me acuerdo como se llama para que lo reparta entre los científicos. El manual Liderazgo en 5 minutos para tirárselo a Rajoy por debajo de la puerta y que lo lea atentamente en casa de su primo. Un barril marca Acme y un taparrabos Lacoste para cumplir los deseos de Camps, que este año ha sufrido mucho el pobrecito.  Un obús 105/26 de bibi bizak para que la Espe juegue a demoler universidades y hospitales públicos y se le vaya el estresón que tiene. Para la Soraya un bozal a juego con la correa que le regaló Rajoy y un saco de Almax Forte para Rouco, que está tan lleno de amor que le da reflujo. Aparte de todo, para mí,  los míos y resto de ciudadanía, me ponen ustedes toda la paciencia que puedan ustedes conseguir. Muchas gracias. La factura, como siempre, a Su Santidad, que es quien maneja la caja.